Las Fábulas de Esopo

Αισώπου Μύθοι

SELENE ha renovado por completo todo su plantel para la puesta en escena de este espectáculo. Todos los alumnos que salen al escenario cursan ESO a lo largo del año académico 2006-07 Se trata pues de alumnos principiantes o mejor debutantes y muy jóvenes. Los destinatarios ideales, a nuestro entender, de nuestro espectáculo son los alumnos de primer ciclo de Secundaria. Obviamente podrán comprenderlo con facilidad los alumnos de 6º de Primaria y por supuesto alumnos de Bachillerato, si bien a estos últimos el tono de los diálogos y el modo mismo de la representación se les quedarán pequeños.

Queremos pues subrayar que nuestros destinatarios no son ni los niños ni los jóvenes sino ese segmento que alguien ha dado en llamar los preadolescentes –11, 12, 13 y 14 años-. Una tragedia sería excesivamente elevada para la mayoría de ellos y una comedia griega les plantearía demasiadas dificultades. Obviamente las fábulas entran más en la línea de esta última –la comedia- pero como ya se ha explicado poseen un trasfondo totalmente serio y hacen pensar al espectador como pueda hacerlo una tragedia. De hecho varias fábulas –en nuestra selección las hemos evitado- acaban con la muerte del protagonista.

Nuestros objetivos pues es que los alumnos que acudan a ver el espectáculo:

  • Tomen contacto de algún modo con la civilización griega y con la literatura griega.
  • Conozcan al menos un ramillete de relatos que les pueda motivar para profundizar en ulteriores lecturas de fábulas.
  • Reflexionen sobre la vigencia en nuestra sociedad de los tipos que aparecen en cada fábula y comprueben que siguen estando o no de actualidad.
  • Saquen conclusiones sobre los diversos valores éticos que ponen de relieve los distintos relatos.
  • Se inicien en las líneas básicas de lo que pudo ser el teatro griego. No en vano van a encontrar en el espectáculo todos los ingredientes de las representaciones antiguas; marco apropiado al aire libre, agón o enfrentamiento entre personajes, mensaje ético, presencia de un coro e interacción constante de la palabra –griega- con la música –griega-.
  • Obviamente y no por señalarlo en último lugar es el objetivo menos importante, pretendemos que los alumnos se entretengan y pasen un rato agradable sobre las gradas del teatro.

La Puesta en Escena

No hemos pretendido escenificar sobre el escenario las treinta fábulas elegidas. Subrayando el carácter didáctico del espectáculo hemos querido transformar el escenario es un aula. En ella hay un profesor –Esopo- y unos alumnos –los animales-. Hablan todos, como sucede en una clase. Cuentan sus vivencias. Explican sus inquietudes. Nos hablan de sus gozos y sus sombras. En todo momento hemos pretendido no perder la dualidad persona / animal.

Quienes suben al escenario se mueven como animales –balan, rebuznan, etc.- pero se expresan mediante el habla como personas. Esta dualidad, expresión gestual de tipo animal / expresión textual de tipo humano está presente en todo el espectáculo. Los espectadores tienen que ver a animales y oír a personas. Esto que parece sencillo es muy complicado para alumnos principiantes sobre las tablas del escenario. Se trata, no obstante, de un ejercicio teatral muy enriquecedor de cara al futuro.

Igualmente es complicado conjugar el movimiento inherente a todos los animales con la quietud o el reposo que exige una clase. Una disciplina escénica –compatible por cierto con el movimiento- es algo que debe conseguir el director de escena.
Hemos pretendido también que los animales aparezcan en el escenario del aula, tal y como se presentan muchas veces en las propias fábulas, no como un mosaico aleatorio y variopinto sino como una serie de pares contrapuestos; asi cigarra / hormiga, tortuga /liebre, zorra / cuervo comparten pupitre y peripecias. En ese sentido el sitio de cada uno ocupa en el escenario no es indiferente y tiene su plena razón de ser.

Por último hemos querido dejar constancia de que éste es un espectáculo griego. En consecuencia estamos en el bosque y nunca en la selva, con el olivo como punto de referencia y al igual que el texto de nuestro guión es griego, la música que mueve nuestras danzas es también griega. Nos parece un anacronismo escuchar fandangos, muñeiras o jotas o mucho menos rock para que bailen los animales. En la línea de todos nuestros trabajos escénicos anteriores hemos querido que texto y música vayan diciendo lo mismo y que ambos sean griegos. Hemos recalcado más arriba que en las fábulas hay muchos de los componentes del teatro y queremos que en el espectáculo se pongan de relieve. De algún modo nuestro espectáculo responde a lo que hemos dado en llamar teatro total. De un lado se implica la totalidad de un grupo –son 25 los alumnos que dan vida a otros tantos personajes- y se ponen esos alumnos en contacto con todas las destrezas básicas del teatro griego; recitado de largos párrafos (resis), enfrentamiento entre personajes (agones), intervención de un coro, ejercicio del canto y de la danza y todo ello para transmitir un mensaje relativo a valores éticos.
 


Contenidos y Estructura del Espectáculo

Hemos convertido el escenario en un bosque del Ática. Y ese bosque se ha convertido a su vez en un aula a cielo abierto. Allí el profesor, Esopo, acompañado de su perro, irá recibiendo a una docena de animales. Doce animales que realmente serán dos pares de seis, ya que en cada banco se irán sentando dos animales que encarnan valores totalmente o casi totalmente opuestos.

Aparecerán pues las parejas (león / rana), (lobo / oveja) (zorra / cuervo) (mono / burro) (liebre / tortuga) (hormiga / cigarra). Explicarán primero quiénes son, cuáles son sus orígenes, por qué tienen ese nombre o esa forma. Es un primer intento de trazar el perfil básico de cada animal. Una vez presentados todos comienza la clase. Hablarán del trabajo, de la envidia, de la maldad, del poder y la violencia. Serán cuatro bloques temáticos a lo largo de los cuales los animales contarán sus vivencias. Y se verá clara una cosa; ninguno es plenamente feliz; ninguno resulta siempre vencedor. Ni el león, tan poderoso y tan temido tiene nada seguro; un despreciable ratón la salva la vida. Hay pues una cierta insatisfacción e inseguridad en todos ellos. En medio de toda este serie de relatos irrumpen alegres, las que faltaban en el bosque, las aves, con el águila a la cabeza. Los animales de tierra sienten entonces una indisimulada envidia. Piensan que por los aires todo es alegría, felicidad y armonía. El águila se encarga de explicarles que las cosas entre las aves tampoco son así de idílicas y maravillosas. Pero eso sí, vuelan. Se retiran dejando un tanto perplejos a los animales que continúan su clase tratando el tema de la maldad, de la crueldad y de la violencia. Al final, el cuervo propone que todos se vayan a vivir al mundo de las aves. Es la esperanza, la caja de Pandora que el cuervo quiere dejar abierta a todos los demás. A lo mejor en ese mundo la rana y la tortuga, la oveja y el burro vivirán mejor; el león tendrá menos humos; el lobo no será tan malvado, la zorra no será tan cínica, el mono no será tan resabiado, la hormiga será capaz de compartir.... y hasta la cigarra será menos vaga y trabajará. Al fin y al cabo la esperanza está en las aves, en las ilusiones, en los sueños.

Estructura

El espectáculo por seguir la terminología teatral consta de cinco escenas. Son 30 fábulas presentadas de la siguiente manera:

  • 1ª escena Presentación de Esopo y de los 12 animales.
  • 2ª escena Primera unidad temática; trabajadores / perezosos.
  • 3ª escena Segunda unidad temática; envidiosos y orgullosos / modestos y sencillos.
  • Intermezzo lírico – Coro de Aves
  • 4ª escena Tercera unidad temática; malvados / bondadosos.
  • 5ª escena Cuarta unidad temática; poderosos / débiles.
  • Epilogo – Viaje al mundo de las aves.

Cada escena se compone de 4 fábulas, con excepción de la primera que consta de 12. a ellas se suma la fábula mítica que abre el espectáculo y una alusiva al mundo de las aves. En total como hemos apuntados, son 30 fábulas con una duración aproximada de 1 hora.


El Mensaje

Ya hemos indicado páginas más adelante que la fábula no es un pasatiempo intrascendente. Tras esas breves escenas laten mensajes que son contradictorios en muchas ocasiones. Pretendemos que el alumno que tome contacto con nuestro espectáculo extraiga como primera conclusión que el mundo de los animales, como el de las personas, es de una enorme pluralidad. De ahí arranca su riqueza.

En segundo lugar, verá que como la sociedad en general y como la sociedad de su entorno, su clase, los alumnos de su colegio ese mundo es imperfecto. Constatará también que no hay valores absolutos. Nadie puede sentirse siempre en posesión de la verdad o de la razón. Hay que escuchar a todos, pues en muchos casos todos tienen su parte de razón.

No obstante y aunque siempre en términos relativos parece que los responsables nos gustan más que los irresponsables, los virtuosos más que los viciosos, los conformistas más que los codiciosos y envidiosos, los bondadosos más que los malvados y los débiles más que los poderosos. Sucede como en los cuentos populares. Pero no se puede ni se debe generalizar. La vida en el bosque es dura. Cada animal debe sobrevivir. Muy pocos luchan por hacer la vida de todos más llevadera y más agradable. Se diría que las aves ofrecen ese panorama utópico de un mundo mejor. Pero el águila se encarga de hacernos ver que allí también existe la vagancia, la maldad, la mentira y la crueldad. Ella es un buen ejemplo. Los animales que usan la inteligencia parecen mejores que los que usan la fuerza. Pero no siempre es así. Muchas veces estos –la zorra es un ejemplo- usan la cabeza con fines muy negativos. No existe, pues, un animal ideal como no existe una persona ideal, sin defectos. El mundo y la vida no son un espacio ni un tiempo fácil. Pero al menos las aves con sus alas nos dan a entender que tal vez otro mundo, imperfecto –pero algo menos- tal vez un poco mejor, es posible. Luchar por él, bien vale la pena.